martes, 19 de octubre de 2010

Segunda Reflexión




SEGUNDA REFLEXIÓN 


Dentro de mi maestría en Educación decidí inscribirme en el curso de Educación y TIC porque me preocupaba el tema del uso de las TIC en el ámbito de los idiomas, no tanto por sentir que fuera necesario sino porque  ha sido tal el auge que las TIC han venido teniendo en la educación, que se ha convertido prácticamente en uso imperativo. Como dice Barbero parafraseando a Raymond William, ha surgido una nueva clase de intelectuales, que dirige centros en que operan las nuevas tecnologías culturales e informáticas y que nos hablan confiadamente de ‘su producto’  (Barbero, 2007). Antes de empezar el curso sentía que nos estaban imponiendo el uso de las TIC sin revisar el tema a profundidad. Es decir, la cuestión no es simplemente incorporar las TIC en nuestros procesos educativos sin argumentos válidos y justificados por el simple hecho de que eso es lo que está pasando en el primer mundo.  En algunos casos, el uso de las TIC se convierte en tema principal del proceso educativo dejando de lado aspectos más importantes como el simple hecho del aprendizaje.

Encuentro muy valiosa la definición sencilla que ofrece Haddad sobre la tecnología, al decir que ésta es solamente una herramienta, y que la tecnología no puede corregir una mala filosofía de la educación o compensar una mala práctica. Igualmente, el argumenta que el tema primordial con referencia a las TIC es cómo sacarle provecho para hacer de la educación algo relevante, receptivo y efectivo para ámbitos educativos. En otras palabras - sus palabras - to “tech” or not to “tech” education is not the question. Continuando con la misma idea, el sector educativo está tomando la tecnología como “la solución” pero entonces, ¿por qué hay tanta controversia alrededor de su uso?  La respuesta de Haddad es que el problema no  es estrictamente tecnológico sino de carácter educativo y contextual (Haddad, 2007). O como dice Hederich, existe una desarticualción entre el contexto cultural y el modelo educativo, en especial en América Latina, donde los modelos educativos no corresponden a las características culturales de la  población. La realidad nos muestra cómo, dentro de un grupo humano, se generan universos simbólicos específicos que constituyen su cultura, y cómo son transmitidos y perpetuados a las nuevas generaciones privilegiando la constitución de ciertas habilidades básicas (Hederich, 1991).  A partir de estos cuestionamientos, se da vida al segundo desafío que debemos abordar dentro de nuestro curso Educación y TIC: ¿Cómo puede la universidad abordar la diversidad cognitiva y cultural, aprovechando las oportunidades que ofrecen las TIC?

De acuerdo al momento en que  vivimos, permeados por la tendencia de la globalización, la cual trae consigo cambios acelerados que hacen de este época un tiempo de incertidumbre e interdisciplinariedad, debemos reconocer, como lo hace Casas, que el instrumento principal para los complejos procesos de transformación y modernización de estas sociedades  es la educación, y dentro de ella, la universidad ocupa un lugar especial. Casas afirma, sin embargo, que debemos ver la educación y la universidad no de manera tradicional sino de todo un repensar de formas nuevas  y diferentes que impulse  tales cambios mediante procesos nuevos y teorías de la innovación (Casas, 2005).

El uso de las nuevas tecnologías ha transformado la educación, convirtiéndola en un proceso en forma de espiral - que deja de ser lineal - en el que importan las habilidades, potenciales y desempeño de los individuos (Gardner, 2006). Hoy, la Universidad debe promover y generar seres autónomos, creativos y críticos. Es así como entonces, la  Universidad tiene una gran responsabilidad si desea tener éxito en los procesos educativos. Es un hecho que es necesario asumir la variedad cultural y cognitiva; y asumir la interculturalidad implica adoptar un código ético enriquecido en las universidades, que releve el  respeto a la diferencia y la valoración de la diversidad (Schmelkes, 2008). Así, las universidades deben estar regidas por un sentido de responsabilidad social que le dé pertinencia a la satisfacción de necesidades de la sociedad a través de la innovación a nivel social y colectivo. Las nuevas tecnologías apoyan estos cambios al permitir y favorecer la educación abierta y flexible, sin edad, sin discriminación, que favorece la diversidad.   

Resulta entonces importante aclarar que el proceso de aprendizaje no  es aislado ni puede ser impuesto de la misma manera sobre los individuos que presentan características heterogéneas a diferentes niveles. Los  estilos  de aprendizaje, por ejemplo, explica Gardner, superan lo cognitivo y alcanzan la dimensión afectiva y las experiencias de los seres humanos (Gardner, 1999).  Consecuentemente, los docentes deben tomar en cuenta el conjunto de variables individuales que inciden en el desempeño académico de los estudiantes; como son la motivación, conocimientos previos, aptitudes, sistema de creencias, estilos y estrategias de aprendizaje (Cabrera, 2005)

Aterrizando y relacionando el tema con mi contexto individual surge entonces la pregunta de cómo se aborda desde el área de los idiomas, en mi caso el inglés, esa diversidad cognitiva y cultural a través de las TIC. Después de comprender, analizar y sistematizar la información presentada para este desafío, concluyo para mi sorpresa, que es en el área del inglés donde más y desde hace ya tiempo, que tanto la diversidad cognitiva como la cultural son tenidas en cuenta y que las TIC han estado presentes desde siempre. En inglés, y en los idiomas en general, por su carácter comunicativo, se da cabida a la variedad cultural y debido al manejo de las cuatro habilidades (comprensión auditiva y de lectura, y producción oral y escrita) los diferentes estilos cognitivos son parte del proceso de aprendizaje. Igualmente, como lo expresa Haddad, algunas asignaturas como ciencias e idiomas no pueden ser enseñadas sin la interacción con el manejo de sus elementos a través de animación, de sonido y de simulación (Haddad, 2007).

La cognición, según Gardner, describe el modo típico de cada persona de pensar, percibir, recordar o resolver un problema (Gardner, 1999).  Traduciendo esto al ámbito de los idiomas, encontramos que en la enseñanza del inglés, la forma cómo el estudiante recibe el input debe ser tenida en cuenta al igual que la forma cómo se produce el output. Así mismo, encontramos que el modelo de Kolb ha resultado efectivo en algunas actividades para la enseñanza de idiomas. Este modelo, que se resume en cuatro etapas (experiencia  concreta, observación y reflexión, creación y generalización de conceptos abstractos, y experimentación), promueve diferentes estilos de aprendizaje (Gardner, 1999).

Para demostrar y ejemplificar cómo se aborda desde el área del inglés esa diversidad cognitiva y cultural a través de las TIC, tomaré como base las nueve inteligencias descritas por Gardner, ya que como él lo argumenta, si la inteligencia de cada  individuo es identificada, los docentes pueden enfocar y orientar sus actividades para promover el proceso de aprendizaje (Gardner, 1999). Vale la pena aclarar que considero que un individuo puede contar con diferentes tipos de inteligencia de acuerdo con los temas o que puede en momentos específicos hacer uso de más  de un tipo de inteligencia a la  vez.  

En (1) la inteligencia visual o espacial los  estudiantes aprenden mejor al visualizar y organizar. En una  clase de inglés, esto se da a través de videos interactivos que vienen en los CD-roms que acompañan hoy en día a la mayoría de textos o en los cursos virtuales como Tell Me More.
Los estudiantes con (2) inteligencia verbal o lingüística aprenden mejor a través de presentaciones orales, juegos de roles, composiciones y/o narraciones, actividades bastante comunes en el aprendizaje de un idioma y que se pueden promover a través de blogs, chats y foros.

Ahora bien, el uso de las TIC en este tipo de actividades ha traído consigo ventajas para aquellos estudiantes con (3) inteligencia  intrapersonal que son más intuitivos y reservados al permitirles por ejemplo, a  través de los chats o blogs, desarrollar sin ser expuestos sus habilidades comunicativas. Sin embargo, el mismo uso de las TIC ha desmejorado la ortografía, ya que los estudiantes cuentan con programas que se encargan de corregirla. Por otra parte, la redacción ha cambiado también ya que con el uso de nuevas tecnologías, los textos escritos se han ido modificando hasta llegar a veces a códigos que sólo los jóvenes conocen; es común encontrar en un chat que how nice to see you again  se escribe hw N2CU agn. Para preguntar a qué horas empieza algo, los jóvenes escriben W@ tym dzz it *t? (What time does it start?).

En oposición a la inteligencia intrapersonal, está (4) la  inteligencia interpersonal, que se encuentra en personas extrovertidas a las que les gusta ser líder, hablar y trabajar en equipo. Dentro de las actividades recurrentes en los cursos de idiomas, están las presentaciones o ejercicios orales llamados “show and tell” en los que los estudiantes deben escoger un tema que les apasione o interese, hablar sobre él y mostrar a su vez algo que respalde lo que dicen. En la mayoría de casos esas ayudas visuales y/o auditivas se dan a través de las nuevas tecnologías.  

A través de la plataforma MOODLE, los docentes podemos diseñar actividades y ejercicios secuenciales de razonamiento y resolución de problemas que desarrollan y promueven (5) la inteligencia matemática o lógica. Así mismo, por medio de tableros dinámicos se pueden desarrollar actividades o juegos de competencia o trabajo en equipo que favorecen (6) la inteligencia kinestésica.

Para (7) la inteligencia musical o rítmica, los cursos de idiomas hacen uso de canciones que se encuentran en CDs o en Youtube. Se desarrollan actividades con un propósito  específico para realizar antes, durante y después de oír una canción. Por otro lado, los estudiantes con (8) inteligencia existencialista que les gusta filosofar y cuestionar, pueden a través de blogs, explotar esa inteligencia y practicar su inglés.  

Finalmente, para (9) la inteligencia naturalista, algunos  docentes ha realizado actividades en la que los estudiantes deben salir del aula a grabar algún evento específico; ya sea una entrevista en inglés, una salida en la que se deba hablar en inglés, o hacer un recorrido e irlo narrando en inglés.

A pesar de la construcción planteada frente al desafío y a todo el análisis de los ejemplos anteriormente expuestos, que hacen uso de la tecnología como herramientas de apoyo, más no como eje central ni herramienta principal del proceso de aprendizaje, me sigo cuestionando si los idiomas tienen cabida, y más importante aún, éxito y resultados positivos en la educación virtual o a distancia.  Aunque la enseñanza del inglés ha tenido una fuerte participación de la tecnología, siempre ha habido una variable importante como lo es la “presencialidad” para poder desarrollar de manera real y auténtica el componente comunicativo.

Por otra parte, mantengo la idea de que muchas de las  instituciones de educación están impulsando, o imponiendo, el uso de las TIC basadas en teorías y no yendo a una práctica adecuada. A través de mi práctica docente he percibido que existe una incoherencia entre forma y contenido. Casas afirma que como  lo expresan varios autores, lo que importa en la universidad son las  innovaciones apoyadas en las tecnologías, ya que proporcionan los medios modernos y el nuevo contexto para las maneras de enseñar, aprender y gestionar. Pero argumenta así mismo que la innovación también comporta tensiones sociales, y por consiguiente, la dinámica de la  innovación mal utilizada puede contribuir a aumentar la brecha entre países ricos y pobres. Por ello, resulta importante profundizar el estudio de pertinencia y las posibilidades de la innovación, especialmente en países con un bajo índice de desarrollo (Casas, 2005).

Algunas entidades educativas promueven el uso de tecnologías para apoyar políticas nuevas de autoaprendizaje y educación virtual pero sus docentes no cuentan con la preparación adecuada a pesar de tener una buena formación académica  y ser eruditos en los temas que enseñan. La formación de los docentes debe ser apoyada y promovida por las instituciones educativas y no a través de cursos o charlas que divulguen el uso de las TIC. No es suficiente con saber usar las nuevas tecnologías sino que hay que saber guiar el uso de la tecnología. Es decir, no basta con saber cómo, es necesario saber para qué. Además, los desarrollos modernos pueden haber alivianado algunas cargas en la educación, pero definitivamente no le han hecho la vida fácil a los docentes ya que los objetivos de la educación se han complicado, nuestro entendimiento de la naturaleza del  aprendizaje ha  evolucionado, el conocimiento está expandiéndose rápidamente y no siempre está disponible para todos los estudiantes y docentes al mismo tiempo, los ambientes  sociales en muchos  países están dificultando el manejo de las aulas y de los procesos de aprendizaje, las TIC han traído más posibilidades al sector educativo, pero al mismo tiempo, han generado más requisitos en los docentes (Haddad, 2007).  

Si bien es cierto que el uso de nuevas tecnologías ha favorecido y facilitado procesos académicos, algunos sectores educativos de países como los latinoamericanos no están aún  preparados para hacer uso efectivo de las nuevas tecnologías; esta es la idea  que expresa Haddad al decir que mientras las tecnologías modernas están ampliando el conocimiento en países con buenos ingresos y transformando sus economías y sociedades, así mismo, están incrementando la marginalización de países y sociedades de bajos ingresos (Haddad, 2007). Esta situación es común en países como el nuestro en el que la educación, aunque  esté cambiando y promoviendo una educación masiva, sigue siendo de carácter elitista.   


REFERENCIAS 
  • ·         Cabrera, J.S. y Fariñas, G. (2005). “El estudio de los estilos de aprendizaje desde una perspectiva vigostkiana: una aproximación conceptual.” En: Revista Iberoamericana de Educación. Universidad de La Habana.
  • ·         Casas, M. (2005). “Nueva universidad ante la sociedad del conocimiento.” En: Revista de Universidad y Sociedad del Conocimiento. Vol. 2. No. 2.
  • ·         Gardner, H. (1999). “Cognitive Learning Styles” en Online Journal of Distance Learning Administration, Volume II, Number III. State University of West Georgia, Distance Education.
  • ·         Gardner, H. (2006). Evaluación y su relación con la calidad de la educación.
  • ·         Haddad, W. D. (2007). ICTS for Education – A  Reference Handbook. www. Ictedtoolkit.org
  • ·         Hederich, C. (1991). Cultura y Educación: Hacia una pedagogía diferencial. En: Revista Colombiana de Educación. No. 25. Bogotá: Universidad Pedagógica Nacional – Centro de Investigaciones (CIUP).
  • ·         Martín Barbero, J. (2007). Diversidad Cultural y Convergencia Digital. Ponencia presentada en el SEMINARIO INTERNACIONAL SOBRE DIVERSIDAD CULTURAL, organizado por el Ministerio de Cultura de Brasil, Brasilia, 27-29 de junio de 2007.
  • ·         Schmelkes, S. (2008). Conferencia presentada en el Primer Encuentro Interuniversitario de Educación Intercultural, celebrado en la Casa Central de la Universidad de Chile,  en Santiago de Chile, los días 10 y 11 de abril de 2008.


1 comentario:

  1. Respetada compañera Raquel
    En el ejercicio de revisar su producto correspondiente a la reflexión del desafío 2, procedo a realizar las observaciones:
    . La estudiante aborda la diversidad cognitiva y cultural de su contexto profesional “como docente en el área de inglés”.
    . Desarrolla ideas propias de su experiencia en la práctica docente con ayuda de teorías fundamentadas de autores recomendados para el desarrollo del desafío, demuestra una actitud de análisis frente al tema de cómo se adquiere el aprendizaje del idioma y cómo con el uso de las TIC lo facilitan.
    . Relaciona referentes bibliográficos

    Para mi concepto es un completo y excelente ejercicio de reflexión.
    Nubia Esperanza Perdomo Noguera

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