miércoles, 9 de febrero de 2011

CAOS EN LA EDUCACIÓN


No podemos negar ni ocultar ni ignorar los cambios que se están dando a pasos agigantados. Con todos los nuevos avances en tecnología, llevar el ritmo resulta a veces difícil, pero tenemos la responsabilidad con nosotros mismos y con nuestras generaciones futuras de buscar las mejores formas de adaptarnos y sacar provecho de todos estos cambios. ¿Cómo ignorar las nuevas conexiones que se dan? ¿Cómo aceptar que no existan ahora límites ni fronteras? Considero que estos cambios traen beneficios a todo nivel; las formas jerárquicas han tendido a desaparecer; Castells (2004) explica que las redes están desplazando a las jerarquías tradicionales, han permitido el agrupamiento de muchos ciudadanos con temas, necesidades y propósitos afines a muy bajos costos y facilitando procesos. La tecnología, las redes, las conexiones han incursionado en todos los aspectos ya sean políticos, sociales, y hasta educativos.  
Llevo vinculada a la educación 10 años aproximadamente y he tenido que vivir un proceso de cambio para el que a veces no siento que estemos preparados todos. Como lo explica Orozco (2004), se han venido presentando cambios y desordenamientos de tipo lingüístico, institucional, de tiempos y escenarios educativos.  El cambio de una sociedad que enseña a una sociedad que aprende ha sido de alguna manera complejo y en muchas ocasiones ha sido difícil y en otros casos resulta imposible adaptarse a él. Debemos, como lo afirma Castells (2004), diseñar nuevos principios para nuestras futuras instituciones sociales. El hecho de que ahora se esté considerando la educación desde otros ámbitos diferentes al formal y no formal ha levantado ampolla en algunos.  Estos cambios se dan básicamente por la fuerte incursión de nuevos fenómenos como el auge de la tecnología y todos los nuevos dispositivos que vienen con ella, al igual que el fenómeno de las redes, las cuales  se presentan no sólo a nivel de tecnología.    
Estas nuevas redes modifican la forma tradicional de aprender y encontramos docentes e instituciones que no las aceptan aún por poner sus conocimientos o políticas de alguna manera fuera de vigencia. En un pasado, el aprendizaje se daba prácticamente de manera lineal, por pasos en una sola dirección y con un destino fijo; el proceso prácticamente estaba escrito. Hoy, al contar con redes que funcionan en muchas direcciones con varios destinos, encontramos que el aprendizaje se da no sólo en dos vías, pueden participar varias personas de diferentes contextos. Se puede aprender sobre varias cosas a ritmos diferentes; podemos ser “profesores” y “estudiantes” al mismo tiempo. Esas redes en las que nos involucramos toman vida y varían, lo cual es opuesto a lo que estamos acostumbrados muchos. Podemos empezar aprendiendo sobre X tema porque esa era la intención, pero terminar aprendiendo sobre Y y Z. En otras palabras, con las redes nada está escrito, así éstas tengan objetivos definidos e intereses comunes entre sus participantes y miembros.
Encuentro bastante interesante el fenómeno que se está presentando en varias instituciones educativas en lo que a redes entre docentes se refiere. El hecho de poder compartir con nuestros pares y aprender de ellos me parece una experiencia bastante enriquecedora. Lamentablemente, hay instituciones que no ofrecen los espacios para esto al cargar al docente con varias responsabilidades no sólo a nivel académico sino administrativo. 

1 comentario:

  1. Ciertamente, la educación se está viendo fuertemente impactada por todas las tecnologías de la información y las comunicaciones, no obstente, la tecnología no es la solución a la problemática de la educación nacional. De otra parte, estoy de acuerdo con la idea de sobrecarga académica y administrativa de los profesores, las instituciones educativas necesitan mostrar publicaciones e investigaciones que deben llevar a cabo sus docentes, pero no les genera los espacios y erramientas para el logro optimo de los objetivos institucionales.

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