¿Qué caracteriza, y qué bases sociológicas, pedagógicas y tecnológicas pueden conformar, una CdP?
El mundo evoluciona a grandes pasos y permea diferentes ámbitos como sucede con el de la educación. En los últimos años, las comunidades de práctica han venido cogiendo fuerza y es importante reconocer los diferentes elementos, tanto sociológicos y pedagógicos como tecnológicos, que las envuelven. Podemos decir que las comunidades de práctica cuentan con una base sociológica debido a que son un tema emergente que está generando cambios a varios niveles incluidos aquellos relacionados con la educación. Hoy nos encontramos con otras formas de aprendizaje desde otros ámbitos diferentes al formal y no formal. De ahí que también cuente con bases pedagógicas. Estos cambios se dan básicamente por la fuerte incursión de nuevos fenómenos como el auge de la tecnología y todos los nuevos dispositivos que vienen con ella.
A nivel social encontramos cambios debido a nuevas conexiones que se presentan ya que no existen límites ni fronteras y las formas jerárquicas han tendido a desaparecer; Castells (2004) explica que las redes están desplazando a las jerarquías tradicionales, han permitido el agrupamiento de muchos ciudadanos con temas, necesidades y propósitos afines a muy bajos costos y facilitando procesos. Esta teoría de redes encuentra un gran apoyo en la parte tecnológica. Así mismo, como lo explica Orozco (2004), se han venido presentando cambios y desordenamientos de tipo lingüístico, institucional, de tiempos y escenarios educativos. El cambio de una sociedad que enseña a una sociedad que aprende ha sido de alguna manera complejo. Debemos, como lo afirma Castells (2004), diseñar nuevos principios para nuestras futuras instituciones sociales. Las redes entran entonces a jugar un papel importante al facilitar dichos procesos dentro de una sociedad que aprende.
Estas nuevas redes modifican la forma tradicional de aprender; en un pasado, el aprendizaje se daba prácticamente de manera lineal, por pasos en una sola dirección y con un destino fijo; el proceso prácticamente estaba escrito. Hoy, al contar con redes que funcionan en muchas direcciones con varios destinos, encontramos que el aprendizaje se da no sólo en dos vías, pueden participar varias personas de diferentes contextos. Se puede aprender sobre varias cosas a ritmos diferentes; podemos ser “profesores” y “estudiantes” al mismo tiempo. Esta necesidad de aprender y las posibilidades que nos ofrecen las TIC nos llevan a desarrollar lazos débiles y fuertes para generar puentes y redes con el fin de cubrir dichas necesidades compartidas por los diferentes participantes.
Además de las bases sociológicas, las redes y en consecuencia las comunidades de práctica tienen un componente pedagógico ya que han modificado las prácticas educativas. Debido a la aparición de la Internet y de todas las tecnologías de información y comunicación, la educación ha dado un vuelco representativo. Hoy vemos que existe una relación estrecha entre el sector educativo y el sector laboral. En consecuencia, hablamos ahora de temas como e-learning. Teniendo en cuenta la velocidad con la que la globalización y las tecnologías nos exigen movernos, la educación virtual ha tenido un gran éxito al permitir que se obtengan conocimientos de manera individual, asincrónica y sin fronteras.
Durante mucho tiempo se consideró a través de las teorías de aprendizaje que el conocimiento es algo que se da al interior de las personas. Ni el conductismo, ni el cognitivismo, ni el constructivismo hacen referencia a aprendizajes o conocimientos adquiridos por fuera del ser humano, por fuera de su cerebro. Y es precisamente esto lo que estamos viviendo en el día a día con respecto a la educación. En la actualidad nos encontramos con una nueva estrategia de aprendizaje conocida como Constructivismo. Hoy vemos que el aprendizaje es manipulado y en algunos casos “contenido” en la tecnología. Hoy, nuestro cerebro es reemplazado por máquinas que tienen mayor capacidad de memoria e inclusive mayor capacidad y velocidad para ejecutar ciertas operaciones y/o tareas. Esto lleva a realizar un replanteamiento de las prácticas educativas. Hoy, tener educación o conocimiento, no significa saber cómo o saber qué sino saber dónde. Hoy el dueño del conocimiento no es el que saber hacer las cosas o sabe las cosas de memoria. Hoy el conocimiento lo tiene todo aquél que sepa cómo buscar y dónde buscar esa información necesaria para poder responder o resolver preguntas y problemas que además son reales (Siemens, 2004). Es por esta razón que varios sectores como el industrial, han tomado partido del proceso de aprendizaje de sus miembros al recurrir a entrenamientos a través de las TIC en forma de comunidades de prácticas (Medini,2006).
Como vemos, se está dando un aprendizaje informal el cual debido a esta misma condición hace que sea real como lo explican Jay Cross y Frida Díaz Barriga respectivamente. El aprendizaje debe ser real para que sea significativo, y nada más real que la vida diaria en donde aprendemos de manera informal. Consecuentemente, se está dando un aprendizaje situado y de manera contextualizada. Es cierto, porque así lo hemos experimentado y vivido muchos, que el aprendizaje debe ser coherente, significativo y propositivo (Díaz, 2003). Estas características no se presentan con frecuencia en la educación tradicional (formal y no formal) pero sí lo encontramos en esas formas de aprendizaje que ocurren sin que seamos conscientes de que estamos aprendiendo (informal). Llegamos a estos procesos por necesidad, interés o curiosidad, las cuales son acciones reales que se enmarcan dentro de nuestro propio contexto a nivel social y cultural. El aprendizaje informal es efectivo porque es personal (Cross, 2003). Al ser personal se vuelve real y significativo.
Es así como entonces encontramos que también existe un componente tecnológico pues debemos reconocer que se están dando nuevas formas de aprendizaje en espacios como las comunidades de práctica y aprendizaje, apoyadas en el uso de las TIC. Hoy en día las TIC están al alcance de una gran mayoría de personas y de nuevas generaciones que recurren a ellas por su fácil acceso, velocidad y poco costo, creando espacios no institucionales que nacen de necesidades o búsqueda de soluciones a situaciones reales que hacen el aprendizaje más interesante al ser éste auténtico. Según Leal (2005), el espectro de posibilidades tecnológicas que se seleccione para apoyar todos estos nuevos procesos de aprendizaje a través de las redes depende de las necesidades de los miembros, de ahí que los roles de éstas varíen según los requerimientos y la evolución de la comunidad.
El rol más importante que desempeñan las TIC, como bien lo explica Wenger (2005), es el de facilitar recursos para lograr una unión más continua a pesar de la separación en tiempo y espacio. Las comunidades que se apoyan en la tecnología deben prestar atención a las herramientas que permiten la unión sin olvidar los intereses que los unieron en un comienzo (Wenger, 2005).
Todas estas condiciones sociológicas, pedagógicas y tecnológicas son las bases en las que se construyen las comunidades de práctica. Sobre estos tres pilares se apoyan las comunidades de práctica, las cuales están conformadas por grupos de personas que comparten un interés común (comunidad) y que se unen para generar conocimiento alrededor de un tema específico (dominio) con el fin de compartir ideas, encontrar soluciones o innovar dentro de su qué hacer profesional o actividad específica (práctica). Al poner en equilibrio estos tres elementos (dominio, comunidad y práctica), las comunidades de práctica vuelven explícito el intercambio de conocimiento a través de las experiencias compartidas (Wenger, 2002). Esta gestión del conocimiento puede darse de manera virtual o presencial o mixta, siempre a través de un trabajo colaborativo y continuo. De ahí, que las comunidades de práctica sean dinámicas y flexibles. Las comunidades de práctica son voluntarias y orgánicas, son entes vivos cambiantes. Estos aspectos se ven reflejados en los siete principios expuestos por Wenger (2002) que básicamente sugieren que para que las comunidades de práctica continúen con vida, deben evolucionar (1) gracias a los diferentes niveles de participación (2) que se manejan a través de los diálogos internos y externos (3) que se dan tanto en espacios públicos como privados (4) con el fin de concentrarse en el valor de la comunidad (5) generando una combinación de familiaridad y entusiasmo (6) que sólo se logra llevando un ritmo (7) que genere un habito o rutina.
En consecuencia, es así, como en la actualidad encontramos variedad de comunidades de práctica que se han generado gracias a las innovaciones tecnológicas las cuales han promovido cambios a nivel social y pedagógico, facilitando y abriendo puertas a nuevas formas de interacción y de aprendizaje.
REFERENCIAS
· Castells, M. (2004) "Why Networks Matter," Network Logic: Who Governs in an Interconnected World?, Helen McCarth. Art 17. En línea:
· Cross, J. (2003). Informal Learning-the other 80%. Internet Time Group, DRAFT.
· Díaz Barriga, F. (2003). Cognición situada y estrategias para el aprendizaje significativo. Revista Electrónica de Investigación Educativa, 5 (2)
· Galvis, A., Leal, D. (2005). Criterios de evaluación de herramientas de apoyo a comunidades virtuales.
· Galvis, Álvaro. Leal, Diego (2006). "Aprendiendo en comunidad: Más allá de aprender y trabajar en compañía ". Revista de Tecnología de Información y Comunicación en Educación. En línea:http://servicio.cid.uc.edu.ve/educacion/eduweb/vol2n2/art1.pdf
· Orozco, G. (2004) “Desordenamientos educativo-comunicativos en los tiempos, escenarios y procesos de conocimiento”, Revista Nómadas, Nro 21. En línea: http://www.ucentral.edu.co/NOMADAS/nunme-ante/21-25/nomadas-21/9-de%20la%20ense%F1anza%20guillermo.pdf
· Siemens, G. (2004). Connectivism: A learning theory for the digital age.
· Wenger, E., McDermontt, R.A., Snyder, W. (2002). “Cultivating Communities of Practice”. Harvard Business School Press. Boston.
· Wenger, E, White, N., Smith, J.. Rowe, K. (2005). Technology for communities.
Raquel, Al leer tu ensayo me doy cuenta de las conexiones que hemos venido haciendo a nivel concetual, para mi se hace interesante ver que estamos hablando en un "lenguaje" común (los conceptos parecen cobrar vida sin necesidad de especificar su significado porque considero hemos interiorisado cada uno de ellos ha sido incorporado como aprendizaje significativo en nuestras mentes) lo afirmo desde lo que escucho y leo de ti y los demás compañeros.Sin duda, las lecturas nos han permitido tener una posición frente a esos aspectos pedagógicos, sociológicos y tecnológicos que seguramente, no sólo estan inmersos en las CdP sino en muchas actividades de nuestra vida cotidiana, no necesariamente laboral. Hoy leo la potencialidad que tienen los nuevos espacios de interacción, aquellos que nos permiten aprender de otros, esten cerca o lejos, en la noche o a la madrugada, aprender de lo que queremos saber, por iniciativa o necesidad...no de aquello que nos "tocaba" para avanzar académicamente. Pienso que los espacios informales ofrecen vias para que se den aprendizajes tanto individuales como colectivos, posiciones autodidáctas con las que cuentan muchas personas en la actualidad, pues tienen a su disposición más herramientas que hace algúnos años. Esto aún me pone en un debate personal, en el sentido de interpretar esa afirmación que se suele hacer a menudo: "sólo se aprende atraves del otro" y considero que deberiamos considerar varios casos.A la vez,el auge de las TIC hace que mi cabeza este considerando otras ideas: si aprender se "hace" sencillo relativamente a traves de las nuevas TIC, ¿qué tan factible podría ser desaprender? mmmmm.....
ResponderEliminarEncuentro en tu escrito que das merito a las herramientas tecnológicas, cuando expones la palabra "exito" sin embargo me gustaría saber que posición tienes frente a ese concepto. Si bien, tras las herramientas hay otros aspectos que deben ser destacados.
Good job!
Ivonne.
Ivonne, comparto muchas de tus ideas. Tienes razón cuando te refieres, acá y en el mensaje que me enviaste a mi correo, al uso de la palabra éxito. Reconozco que no es la mejor palabra, y como lo sugieres, queda mejor la palabra AUGE. Efectivamente, no siempre los procesos son exitosos, y en otros casos es muy pronto para sacar esas conclusiones. A veces pienso que dentro de unos años, puede pasar que todo esto que se está dando con las TIC sea reevaluado y se encuentre que ha generado malestar o dificultades en los procesos de aprendizaje. Pero lo que sí, no podemos negar y que resluta obvio para todos, es el auge que está teniendo el uso de la tecnología a todo nivel, incluída la educación.
ResponderEliminarDe acuerdo. Siempre habrá escenarios nuevos en la educación y cambios de paradigmas, y ahora más que antes la tecnología y la informalidad estan inmersas en este contexto. Lo interesante sería poder "evaluar" esas "evoluciones" dentro de unos años y al leer estos blogs (si áun existen) revizar esos planteamientos que hemos realizado!
ResponderEliminarGracias Raquel!